Mirando a traves de la ventana

Trevor Ochmonek aparece en la puerta de los curtidores, buscando paz y tranquilidad de la Raquel enojada. Luego viene otra, breve apagón. Poco después, Raquel viene a exigir ese regreso de Trevor. De repente se convierte en silencio. Cae la noche y ALF oye la Ochmoneks seguir luchando. Los curtidores persuadirlo para hacerlo. Por hora de la cena, el poder ha llegado por lo que los curtidores pueden cenar. Hay un apagón eléctrico, ALF es pasar el tiempo observando a vecinos de los curtidores, los Ochmoneks, que están luchando. Demasiado silencio para ALF, quien está convencido de que algo mal ha ocurrido en el Ochmoneks.